"A quien Dios
quiere hacer muy santo, lo hace muy devoto de la Virgen
María". - San Luis de Montfort.
Cuando
la Virgen le habló a Bernardo en la cuarta aparición, le
dijo:
“Quiero que recen el rosario, todos los días. No quiero que
lo recen solamente el mes de mayo" "El Señor no quiere
templos materiales, quiere templos vivos, que son ustedes.
Restauren el sagrado templo del Señor". Porque a veces
nosotros decimos una cosa y después hacemos otra cosa , y
quien nos puede ayudar a que nosotros vivamos lo que
creemos, es el Espíritu Santo.
Ven Espíritu Santo, ven a mi vida y mi corazón, dame amor
para vivir y compartir. Ven Espíritu Santo, dame fortaleza
en mis dudas, en mis tentaciones, en mis dificultades. Ven
Espíritu Santo, sana mi mente, mi corazón, mi cuerpo, mi
espíritu. Ven Espíritu Santo, libérame de todo mal, de todo
pecado, de todo resentimiento, Ven Espíritu Santo, auméntame
mi fe, fortaléceme mi fe, lléname de fe, consuélame,
acompáñame, muévete en mi vida, guíame como guiaste a María,
a los apóstoles, a la Iglesia. Ven Espíritu Santo, porque
deseo recibir la unción tuya. Amén.