Misa en
Cuapa - Evangelio: La Resurrección de Lazaro
Muchos hombres y mujeres han
cambiando llegando a Cuapa, donde se siguen dando muchos signos y
manifestaciones (escarchas, olor a rosas, signos en el sol), hemos
visto convertidas a muchas personas que se habían alejado de
Dios y han vuelto a la fe.
Jesús
es consciente del valor de la vida frente a la eternidad y
la muerte. Sabe que el alma de Lázaro reposa esperando, como
la del resto de los hombres, el momento sublime de la
redención. Sin embargo, Jesús también es un hombre. Lo que
en un primer momento no le cuesta aplazar cuatro días, más
tarde se transformará en lágrimas y llanto: la contemplación
del sepulcro de su amigo.
El regreso a la vida de Lázaro es un anticipo, una profecía,
de lo que será en el futuro la resurrección de los muertos.
Los amigos de Jesús, sus íntimos, sus más queridos, volverán
a la vida ante el asombro de sus enemigos y las miradas
mezquinas de los que en vida no acogieron a Jesús en su
corazón.
Pidamos a Cristo en este día que guarde un puesto para
nosotros en su corazón. Digámosle con todo nuestro ánimo que
queremos ser sus amigos y sus íntimos.