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Jesucristo antes de morir en la cruz
se dirigió a su Madre y al Apóstol Juan y dijo: "Mujer, ahí tienes a
tu HIjo"; "Hijo, ahí tienes a tu Madre". De esta manera Jesús
nos da a María como Madre de cada uno de nosotros los humanos y como
consecuencia Madre de la Iglesia. María ha estado presente en
la Iglesia desde sus orígenes. El buen Jesús nos envía siempre a su
madre para ayudarnos y consolarnos en tiempos difíciles.
La función evangelizadora de la Virgen Madre en la vida de la
Iglesia está testimoniada desde los inicios de la comunidad
cristiana. La historia del Pueblo de Dios refleja el amor filial que
los hijos de la Iglesia profesan desde siempre a Santa María. ¡Y es
que es el mismo Señor Jesús quien, desde lo alto de la Cruz, nos
señala el camino que debemos seguir para mejor llegar a Él: la
piedad filial a María Santísima! Siempre que la virgen se ha
aparecido en algún lugar del mundo es para darnos consejos y
mensajes de amor.
Las
apariciones de la Madre de Nuestro Señor Jesucristo y
Nuestra Madre Santísima, La Virgen María, han sido "muchas"
a través de los siglos.
La tradición religiosa católica
recoge como primera aparición Mariana registrada la llamada "Virgen
del Pilar". Documentos del siglo XIII hacen mención a la antigua
historia de la aparición de la Virgen María, estando ella viva en
Jerusalén, al apóstol Santiago "el Mayor" cuando éste predicaba en
tierras españolas, concretamente en Zaragoza, junto al río Ebro.
Luego se tienen registrada numerosas
apariciones en todos lo continentes de la Tierra. A
continuación se mencionan algunas de ellas:
- La Virgen del Rosario a Santo
Domingo de Guzmán, 1208.
- La Virgen del Carmen a San Simón
Stock, Santo Carmelita, 1246.
- La Virgen de Guadalupe a San Juan
Diego en el Tepeyac, México, 1531.
- Nuestra Señora de Velankanni en
India, Siglo XVI y XVII.
- Nuestra Señora de La Vang en
Vietnam. 1798 a 1898.
- Nuestra Señora de Las Victorias al
Padre Genettes, Paris, Francia, 1836.
- Nuestra Señora de Lourdes a Santa
Bernardita, Francia, 1858.
- Nuestra Señora de Fátima,
Portugal, 1917.
- Nuestra Señor de Akita, Japón,
1973.
- María Virgen y Madre
Reconciliadora de todos los Pueblos y Naciones, Betania,
Venezuela, 1976
- La Virgen de Cuapa a Bernardo
Martínez, Nicaragua, 1980
- Madre del Verbo (Kibeho), Ruanda,
África, 1981.
A través de este sitio en la Internet se nos ofrece la oportunidad
de llevar a millones de personas en el mundo el mensaje amoroso de
La Virgen de Cuapa, tal y como ELLA se lo trasmitió a
Bernardo en numerosas apariciones en un pequeño poblado del interior
de Nicaragua en el año 1980 , cuando la situación de este país era
muy similar a la que vive en estos momento de la historia.
Estamos convencidos que, al igual que la evangelización
constituyente, la Nueva Evangelización debe estar signada por la
intercesión y la presencia maternal de María Santísima. Es, pues, el
amor filial que brota del Reconciliador el que nos anima a presentar
este sitio Mariano como un lugar de encuentro con aquella que es la
Madre de la Iglesia.
Es nuestro deseo que los documentos, oraciones, cantos, poemas,
videos y demás subsidios que aquí se encuentran sean medios
concretos que nos permitan acrecentar nuestro amor filial y decir
cada vez con más fe: SANTÍSIMA
VIRGEN, vos sos mi Madre, la Madre de todos nosotros los pecadores.
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"Declaramos, pronunciamos y definimos que
la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María, en el primer
instante de su concepción, fue por singular gracia y privilegio de Dios
omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del
genero humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido
revelada por Dios, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por
todos los fieles."
Dogma proclamado por el Papa Pío IX,
el 8 de diciembre de 1854, en la Bula Ineffabilis Deus.
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