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Presentación por Mons. Pablo Antonio
Vega M.
Cuapa es un pequeño valle
perteneciente al Municipio de Juigalpa, en Chontales,
Nicaragua. Sus habitantes son propietarios de pequeñas
fincas ganaderas. Es un lugar tranquilo y de pequeña
colinas, típicas de la región chontaleña.
Hace ya tres años que uno de los
campesinos del lugar ha venido comunicando un mensaje que
dice haber recibido de María en sucesivos sueños y
apariciones. Discernir la verdad de estos hechos
depende más de las señales extraordinarias de Dios que del
simple análisis de los acontecimientos.
Han circulado, sin embargo,
versiones que distorsionan los hechos y tergiversan los
contenidos del mensaje. Por lo que, en el deber de
vigilar por la sana piedad de los fieles y por la verdad de
los acontecimientos, en mi calidad de Obispo de lugar, me
veo en la obligación de asegurar la autenticidad de los
hechos, para poder ayudar a discernir el verdadero valor del
mensaje aludido.
A este propósito, pedí la
colaboración de algunas personas para recoger con la mayor
fidelidad posible y del propio testimonio del vidente, una
relación de los hechos, sin omitir los testimonios adjuntos
que pudieran comprobar las relaciones de palabra.
Nos interesa, en primer lugar,
despejar el contenido del mensaje para poder establecer su
concordancia con el mensaje evangélico, que como Iglesia,
nos toca pregonar y desarrollar en toda su fuerza y
plenitud.
La relación que
presentamos guarda la fidelidad al contenido y al lenguaje
propio del vidente.
Por nuestra parte, nos sorprende
el acento que se pone sobre la responsabilidades que pesan
sobre el hombre en el deber de hacer la paz y construir el
mundo, un acento religioso que no es típico de la
religiosidad popular, que más bien se lo deja todo a Dios.
Sirva el relato que presentamos como una invitación a
reflexionar sobe los deberes sociales, que muchas veces
olvidan gran parte de nuestros cristianos.
Juigalpa, 13 de noviembre de 1982.
Mons. Pablo Antonio Vega M.
Obispo Prelado de Juigalpa
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